Perú: Amazonas Peruano Reserva Nacional Pacaya Samiria

Si estás interesado en conocer el Amazonas peruano y empiezas a investigar sobre el destino, probablemente todo te lleve a la ciudad de Iquitos. Una ciudad preparada para el turismo,  que está ubicada en medio de la selva, pero que de selvática tiene muy poco. Por lo que probablemente estando en ella,  te des cuenta que tienes que salir de ahí para encontrarte con la real selva que estabas esperando.

Las agencias de turismo en Iquitos ofrecen un montón de actividades por los alrededores, pero hay una actividad en particular que promete lo que las otras no.  Visitar un lugar alejado de la grandes ciudades, en el que viven comunidades locales y donde se puede avistar todo tipo de fauna nativa, desde los temidos caimanes negros hasta los curiosos delfines rosados, dos especies que están en peligro de extinción. Ese mágico lugar se llama Pacaya Samiria.

Pacaya Samiria la selva de los espejos

Cómo siempre los mejores lugares están alejados de las grandes civilizaciones, por lo que llegar al Pacaya Samiria no es nada fácil. Por esto es recomendable tomar un tour desde mínimo 3 noches en adelante. Aunque te adelantamos que siempre quedarás con ganas de más.

Para llegar hay que salir por carretera desde Iquitos hasta la ciudad de Nauta. y luego en el puerto de Nauta tomar el bote que los llevará a la reserva. Debes saber que solo es posible ingresar con un guía autorizado, por lo que por seguridad tuya y de la reserva deberás reprimir un poco esas ganas locas de recorrer libremente, tranquilo solo hasta tu próximo destino. 😉

En nuestro caso tuvimos la suerte de conocer el emprendimiento de Tony Layche, un peruano criado en el Amazonas peruano, específicamente en la comunidad de Yarina, dentro de la Reserva Nacional Pacaya Samiria. Por lo mismo, no solo conoce bien la reserva sino que las tradiciones ancestrales, la vida en comunidad y hasta los sonidos que hace cada animal, por lo que estamos seguro que él es la persona correcta para “perderse” en la selva.

Tony y yo en medio de la selva

Tony ofrece un programa diario con distintas actividades. Pero no es obligatorio cumplirlo al pie de la letra. Si tú eres un rebelde y quieres hacer todo lo contrario, para él está bien, siempre y cuando sea seguro y no dañes la selva.

Una vez en el bote comenzamos un viaje de 9 horas – contra corriente – que nos llevaría a nuestro hospedaje, la Posada Yanayacu Expeditions, dónde el mismo guía es el dueño, su mamá la cocinera, los niños de la comunidad los recepcionistas y la vecina la mucama.

En los 5 días que duró nuestro recorrido solo alcanzamos a conocer una parte de la cuenca del Yanayacu Pucate, dicen que para conocer toda la reserva necesitarías mínimo un mes.

El nombre Yanayacu significa agua negra y se debe a que las hojas de los árboles desprenden un pigmento negro que cambia el color del agua de café a negro. Además en la cuenca el agua es calma y no hay mucha corriente, por lo que esto junto con el negro del agua, ayuda a que todo se refleje, formando un efecto de espejo. Por esto es conocida también como la selva de los espejos.

Navegando en canoa
¡tela de araña gigante!

Si visitas el Pacaya Samiria en temporada de seca, además de navegar por las aguas negras del Yanayacu, podrás caminar por el bosque inundable. El cual en época de lluvias se cubre de agua por la crecida del río, quedando solo las copas de los árboles a la vista, lo que ayuda mucho para que puedas ver de cerca a los monos en su estado natural, pero no podrás bajar del bote porque todo es agua y no hay tierra firme.

Edu, Tony y yo. Atrás la Lupuna, el árbol más grande de la selva
Columpiándome en lianas

La ventaja de visitar el Amazonas peruano fuera de temporada de lluvias es que podrás caminar dentro de ella, tomar agua de liana, ver de cerca diferentes especies de árboles, flora y una enorme variedad de plantas medicinales, utilizadas hasta la actualidad por las comunidades locales, las cuales no utilizan medicamentos químicos, sino que la misma selva es la que se encarga de entregarles la medicina que necesitan. Sin duda hay mucho que aprender de las comunidades y no basta con una visita de un par de días, siempre te quedas con ganas de más.

En cuanto a la fauna está casi asegurado que podrás ver muchos guacamayos, martín pescador, garzas, caimanes, delfines rosados y grises, ranas, monos, tortugas, pirañas y muchos mosquitos. 😅

Piraña roja

Las noches en el Amazonas peruano también tienen una magia especial. Navegar por la cuenca viendo las miles de lucecitas que producen las luciérnagas adornando cada árbol como si fuera decoración de navidad o que el guía imite el sonido de los caimanes negros pidiendo ayuda y los caimanes de hasta 8 metros respondan de vuelta, navegando por el río en medio de la noche, son cosas de las que es imposible tener una foto, pero que quedarán marcadas en tu disco duro mental, para siempre.

Rana gigante

Pero por suerte no te podemos asegurar lo que vivirás, porque cada experiencia es única según la época del año en que la visitas o simplemente según lo que selva te quiera mostrar, porque aquí tú no tienes elección, la selva está viva y ella decide por ti.

Comunidad Yarina en el Amazonas peruano

Por otra parte conocer una comunidad en medio del Amazonas peruano ha sido una de las mejores experiencias de todo nuestro viaje. Y desde entonces creemos que visitar la selva y no conocer una comunidad local es una experiencia incompleta. No puedo negar que ver delfines rosados es impresionante, pero más me sorprende pensar en cómo otras personas como yo, logran vivir tan aislados, lejos de todas las comodidades de la vida actual.

Vista aérea de una parte de la comunidad Yarina.

Cuando llegues los primeros que te recibirán serán los niños. Al principio son un poco tímidos, pero si eres amable y te gusta compartir, no pasará mucho tiempo y estarás jugando fútbol  o dándote un chapuzón en el río rodeado de niños felices.

Sacando mangos del árbol
Monita escaladora
Los niños aprovechando la lluvia para bañarse

Aunque crecer en medio de la naturaleza es todo lo que un padre de ciudad querría para sus hijos, vivir aislado en medio del Amazonas peruano, no es nada fácil.  Muchas de las cosas que podemos considerar básicas para vivir, como agua potable o energía eléctrica, son un lujo que no todos se pueden dar. Y además de estar lejos de todo, médicos, supermercados, universidades, etc. Muchas veces por causa de las lluvias y la crecida del río, la comunidad entera se inunda y por muchos meses, solo consiguen salir de la puerta de su casa en bote.

Con la abuelita de Tony enseñándome a desgranar maíz.

Aún así son personas optimistas y felices. Que entregan todo su cariño y dedicación en recibirte, porque valoran que personas desde lugares tan alejados vayan a visitarlos y así  conocer un poquito más del mundo a través de los turistas.

Ester. Mamá de Tony y cocinera.

Por esto si tienes oportunidad de ir al Amazonas peruano, evita la experiencia en hoteles extranjeros e intenta escoger un operador local, dónde puedas conocer la realidad de una comunidad y a la vez aportar, a través del turismo, a mejorar la calidad de vida de otras personas en el Perú.

Si te gustaría vivir esta experiencia puede contactarte con Tony Layche aquí.🕷🐊

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Un comentario Añadir valoración

  1. hosting dice:

    Que hermoso es el amazonas en general, un lugar único en el mundo que ojala sepamos cuidar y proteger.

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